Coronavirus en prisiones: 40 trabajadores y 3 presos dan positivo

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Cuarenta trabajadores penitenciarios y tres presos han dado positivo en coronavirus, y hasta el momento 225 trabajadores y 125 internos están en cuarentena, con fiebre, tos o síntomas compatibles con el Covid-19, según han informado a Confilegal fuentes penitenciarias.

Son datos oficiales a fecha de ayer.

Además, el coronavirus se ha cobrado ya la primera víctima mortal en prisiones: una mujer de 78 años con múltiples patologías que estaba interna en la cárcel de Estremera, en Madrid. Falleció el pasado 20 de marzo en el Hospital de Arganda. Este centro penitenciario se encuentra en su totalidad en cuarentena al tener otros dos casos positivos detectados: dos internos y están hospitalizados.

El otro preso que dio positivo está interno en la prisión de Zaballa (Álava). Ya ha sido dada de alta.

Entre los trabajadores de prisiones, se ha detectado un positivo en el centro penitenciario de Segovia, otro en la prisión Albacete, otro en Madrid VI, otro en Melilla, dos en Madrid IV, dos en Sevilla I, uno en Sevilla II, dos en la prisión de Segovia, dos en los servicios centrales de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y uno en la entidad estatal, uno en Castellón II, uno en Murcia II, uno en el centro penitenciario de Asturias, uno en EL Centro de Inserción Social (CIS) Alcalá, uno Bonxe, cinco en Soria, uno en Logroño, uno en Madrid V, tres en Jaén, uno en el CIS DE Granada, dos en Las Palmas I, uno en Daroca, un jefe de servicio del centro penitenciario de Teruel (en la UCI), uno en el psiquiátrico penitenciario de Alicante, uno en la cárcel de Herrera de la Mancha, uno en la de Teixeiro, uno en la de Ocaña II, otro en la de León y uno en la de Ávila.

Instituciones Penitenciarias emitió ayer una resolución informando que hoy comenzará a repartir entre los centros penitenciarios los dos primeros pedidos de mascarillas que ha remitido el Ministerio de Sanidad: un total de 40.000 mascarillas que se distribuirán en función del número de trabajadores de cada prisión y zonas con mayor incidencia del coronavirus.

Según la resolución, se entregará una mascarilla a los empleados con contacto directo con otros trabajadores y con internos.

 

La entrega será individualizada y con control de la misma. La mascarilla deberá ser utilizada, salvo deterioro, al menos durante tres días.

“Este tipo de mascarillas se deteriora y no tiene la finalidad prevista si la tienes tres días puesta. Esto es un parche”, denuncia en Confilegal Francisco Llamazares, presidente de la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP).

Además, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha comenzado a desinfectar centros penitenciarios y ya ha realizado la desinfección en 13 de ellos, como la cárcel de Madrid VII-Estremera.

 

Los centros penitenciarios de la Administración General del Estado, con talleres de producción textil o talleres ocupacionales, también van a comenzar la fabricación de mascarillas para el abastecimiento de los centros.

 

Se trata de mascarillas no homologadas por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, dada la urgencia de su fabricación, que se van a realizar siguiendo el modelo de la mascarilla quirúrgica. Su uso será estrictamente individual y reutilizable tras lavado a alta temperatura.

La Entidad Estatal de Trabajo Penitenciario ha enviado más de 500 metros de tela a los centros de Madrid I, Sevilla I, Córdoba, Huelva y Topas, donde van a empezar a trabajar medio centenar de internos, hasta ahora empleados de talleres textiles u ocupacionales.

LOS PRESOS DE LA CÁRCEL DE VALDEMORO RECLAMAN QUE LOS FUNCIONARIOS USEN MASCARILLAS

Los sindicatos Acaip, UGT, APFP, CSIF y CC OO han informado en un comunicado conjunto que los presos de la cárcel madrileña de Valdemoro reclaman que los funcionarios usen mascarillas.

Indican que el pasado lunes hubo una pelea entre internos del módulo 8 que terminó en una protesta colectiva ante los funcionarios. “Los presos exigían a los funcionarios que se tenían que poner mascarillas para entrar en el módulo. Sin embargo, los empleados públicos no pueden ponérselas porque la dirección del centro no se las facilita”, explican.

 

“Curiosamente la exigencia de los presos coincide con la petición de los trabajadores de la cárcel que llevan dos semanas pidiendo a la dirección del centro que doten de mascarillas a los empleados públicos para evitar el contagio del virus a la población reclusa”, añaden.

Según señalan, “los presos aceptan que les prohíban las comunicaciones con sus familias para que no les contagien el virus, sin embargo, no entienden que los funcionarios no lleven mascarillas, entienden que también ellos les pueden contagiar”.

Los sindicatos manifiestan que “la dirección del centro no lo ve así. Dicen que niega la petición de presos y funcionarios” alegando que cumple órdenes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIIPP) y las recomendaciones de Prevención de Riesgos Laborales.

“Sin embargo, dichas recomendaciones contradicen el informe elevado por los facultativos del centro penitenciario a la SGIIPP, que aconsejan el uso de mascarillas para todos los empleados públicos”, critican.

Dicen que “afortunadamente la protesta no fue a más, gracias a la empatía existente entre presos y funcionarios, pero pudo haber terminado muy mal”.

“Los ánimos de los presos más peligrosos de la cárcel están cada día más encendidos y así se lo han hecho saber a la dirección del centro los representantes sindicales. Igualmente le han pedido que dote a los trabajadores de mascarillas, gel y equipos de protección individual, que se fumigue diariamente todas las dependencias, así como que los funcionarios de comunicaciones y otros servicios suspendidos se queden en sus casas a disposición de la dirección. Sin embargo, la dirección sigue enrocada alegando que no va hacer nada que no le ordenen desde la Secretaria General de IIPP y que no va a dar mascarillas ni hidroalcohol y que si no tienen trabajo los funcionarios de comunicaciones y otros servicios suprimidos, que se gasten días de vacaciones”, explican.

Los sindicatos destacan que “la demanda de mascarillas no es un problema de salud laboral de los trabajadores, sino un problema de tranquilidad y seguridad para la población reclusa”. Avisan que “este lógico y fundado temor de la población reclusa a ser contagiada por los empleados públicos, si no se afronta con inteligencia y valentía puede terminar en reacciones violentas colectivas”.

También denuncian que “en el centro penitenciario de Valdemoro no se está aplicando la cuarentena a trabajadores que han estado en contacto directo con enfermos”. Afirman que “se exige para la dispensa de ir a trabajar tener síntomas” y que “no se están tomando medida preventiva alguna, más allá del lavado de manos o la utilización de guantes; medidas que se demostraron insuficientes en las residencias de ancianos y que al igual que las prisiones son centros cerrados”.

Los representantes sindicales advierten que “si no se toman medidas preventivas inmediatamente en el centro penitenciario de Valdemoro, las consecuencias de la pandemia en la prisión pueden ser catastróficas e irreparables tanto para los empleados públicos como para la población reclusa”.

Informan que mientras estaban terminando de redactar el comunicado se les transmitió que “la Secretaría General ha dado orden a todos los directores de facilitar mascarillas a los empleados públicos de Instituciones Penitenciarias”, pero que “dicha orden no se ha cumplido aún”.

Apuntan que “gracias a la presión sindical” serán entregadas posiblemente este miércoles.

Además, como ha informado Confilegal, la Asociación Nacional de Enfermería Penitenciaria (ANEP) reclama test rápidos para afrontar el coronavirus en las cárceles, así como un protocolo de actuación.

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